
En un opresor mundo futuro, lo importante no es sólo mantener a raya a los sometidos, sino brindarles el espectáculo de su propia sumisión. Anualmente, el poder central organiza un cruel reality show, una caza al hombre de visión obligada para toda la ciudadanía, en la que jóvenes elegidos por sorteo se ven obligados a matarse entre ellos o morir.
Pero no conforme con eso leo el interior donde la protagonista se presenta: Me llamo Katniss Everdeen. Tengo dieciséis años, y puede que no llegue a los diecisiete.(...)
Una de las más poderosas armas de que dispone son los Juegos del Hambre. Una lucha a muerte transmitida en directo como recordatorio de quién manda aquí.
El problema con el que me encuentro siempre llegada a este punto es que no sabría qué contar para no revelar aspectos importantes para aquellos que no han leído ninguno de estos libros pero de lo que sí quería dejar constancia es de una sensación que me ronda desde hace un tiempo respecto a las trilogías. Igual que mucha otra gente, en ocasiones, acabo por pensar que el libro que realmente merece la pena siempre es el primero pero a mi entender, lo es porque siempre resulta ser el más original, en el que todo es nuevo y está por descubrir, una vez que lees ése ya todo tiende a parecer familiar, los protagonistas, sus acciones, sus pensamientos, el escenario...Es por esto por lo que pienso que el que deja mejor sabor de boca, el que se recuerda de una manera más especial siempre es el primero, lo que no quita que los demás sean mejores o peores, hay autores capaces de mantener la historia y con ella a sus lectores en cada una de las partes que la componen y otros que no consiguen crear más que una caída en picado y sin paracaídas o red que pueda salvar a los valientes que lleguen al final. Pero esa será otra cuestión.
En este caso, cuando leí la trasera de Los Juegos del Hambre, me llamó muchísimo la atención porque me pareció una historia sobre la que jamás había pensado que se pudiera escribir un libro, me pareció una historia original -no hay nada como citarse a una misma, verdad, Lola -, es más, cuando me lo planteé me dio un poco de miedo y si lo empecé a leer fue con cierta cautela porque no podía imaginar hasta qué punto llegaría la autora en los asesinatos que tendrían lugar como parte de los Juegos, en qué momento pararía, no sabía cuál sería su grado de crueldad, de morbosidad o cómo de macabro el momento en que los personajes se vieran obligados a tener que matar o, de lo contrario, morir. Y la verdad es que en este aspecto, la autora no escribe nada que no se pueda leer, siempre dentro del contexto de la historia, no hay que olvidar que los protagonistas son adolescentes que se ven obligados a participar, año tras año, en un sangriento y mortal espectáculo sin que nadie pueda hacer nada para impedirlo. Cuando lo acabé, me sentí totalmente conforme con el libro, me pareció coherente desde la primera hasta la última palabra.


Del primero me quedo con la idea de que no siempre ganan los que están más predispuestos a ello sino los que están acostumbrados a sobrevivir. Del segundo, con la sensación de que, en ocasiones, da igual cómo actuemos o pensemos porque son otros los que mueven los hilos de nuestros destinos. Y del tercero me quedo con esto
Ya no siento lealtad hacia estos monstruos llamados seres humanos, a pesar de ser uno de ellos...Porque algo falla estrepitosamente en unas criaturas capaces de sacrificar a sus hijos para zanjar sus diferencias.
Ahora, hablando con conocimiento de causa creo que este último es el que me ha resultado más difícil y duro de leer pero es el que más me ha gustado, el final no tiene desperdicio.
Un saludo, Lola.
Hola Lola,
ResponderEliminarVoy a seguir tus reseñas de cerca.
Un beso