La gravedad apacible no era en absoluto su estilo, que siempre había sido menesteroso y adusto, ávido de gustar pero incapaz de ejercer con naturalidad la simpatía. Una pesada carga de los inmensamente ricos.
Página 20. Amsterdam. Ian McEwan.
martes, 15 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario