jueves, 18 de abril de 2013

LA FRASE DEL DÍA



Te sorprendería saber las infinitas posibilidades de lo imposible.


Bruna Husky. Página 59.
Lágrimas en la lluvia. Rosa Montero.


Sí que es complicado estar tan seguro de algo o de alguien (aunque en este caso, el de la novela, todavía es pronto y supongo que el tiempo lo dirá). El tiempo siempre tiene la respuesta a este tipo de preguntas, quizá lo más difícil de llevar sea la espera.

lunes, 15 de abril de 2013

Salvajes. Don Winslow

Por fin me animé y leí Salvajes. Don Winslow no es nuevo para mí pero ésta era la segunda vez que lo intentaba con esta novela. Ya hubo un primer acercamiento creo que por el mes de junio del año pasado, pero no pudo ser. No es que no le tuviera ganas, Winslow es un autor que me encanta, supongo que los astros debían estar alineados de una determinada manera. Y la verdad es que estoy entusiasmada con la historia y con su final, más. De hecho, ahora que pasaron un par de días, no puedo imaginar un final mejor para este trío.

Chon y Ben son dos jóvenes californianos que se conocieron en la playa de Laguna jugando al voley. Eran tan iguales y tan distintos al mismo tiempo, que se hicieron inseparables y decidieron emprender un negocio juntos. Atendiendo al firme convencimiento de que si uno se dedica a aquello que le gusta no tendrá que trabajar en lo que le reste de existencia, comenzaron por analizar el tipo de cosas que se les daba bien hacer en la vida. Así, una vez descartados el sexo y el voley, aquello que les quedaba con posibilidad de beneficio era el cultivo de maría. Ben estaba seguro de que para que el negocio fuese bien, el secreto estaba en un buen producto y el mejor era el que proporcionaba una semilla llamada Viuda Blanca, que Chon, por su parte, no tardó en conseguir en uno de sus viajes a Afganistán, donde pasaba temporadas por asuntos de trabajo. Hasta el momento les ha ido bien pues han dado cierta flexibilidad tanto a sus vendedores como a sus compradores. Tienen una maría estupenda, una atención al cliente personalizada, gozan de cierto éxito, han hecho buenas  inversiones y tienen buenos contactos. El problema surge cuando el cartel de Baja se interesa por ellos y trata de "convencer" a Ben y a Chon de que trabajen para la Reina. Y no hay mejor manera de hacerlo para un cartel de mafiosos y narcotraficantes que conociendo el punto débil de los sujetos a convencer o lo que es lo mismo Ophelia, O para los amigos y superO o multiO para las amigas -el por qué del apodo mejor que lo descubráis cuando leáis la novela- . El amor te hace más fuerte pero también más débil -creo recordar que son palabras de la propia Reina aunque no sé si literales- y así será...

Una historia super emocionante y entretenida, cruel al mismo tiempo, y en la que se hacen referencias a los hechos relatados en sus novelas anteriores. Muy dinámica y con un cierto humor que es de agradecer. Pasó lo mismo en Muerte y vida de Bobby Z, creo que el estilo coloquial y desenfadado marcó una clara distancia respecto de la seriedad que reflejaba El poder del perro y que ahora en Salvajes, se repite con acierto. Un título curioso y... subjetivo, veréis, los salvajes siempre son los otros.

Oliver Stone llevó la novela al cine el año pasado y tonta de mí, no fui a verla porque aún no había leído la novela y no quería que la película me la arruinara. Ahora me tocará buscarla en el videoclub y tener un poco de suerte. Viendo el trailer parece que pinta bien y, por el momento, el casting me gusta aunque tardé en identificar a John Travolta.



Ya en 2007 otra de sus novelas fue adaptada al cine, Muerte y vida de Bobby Z, pero bajo mi punto de vista, debía basarse en otra novela o por lo menos esa fue la impresión que me dio mientras la veía. Resultó agotador y muy frustrante no reconocer apenas nada.

Después de lo mucho que me ha gustado esta novela, tengo muy claro cual será la próxima, Los reyes de lo cool, en la que se narran los inicios de Ben y Chon en el negocio de la maría. Me muero de ganas de hacerme con ella. Por si os interesa, os dejo los enlaces a las entradas que ya hice en su día de las otras dos novelas que leí de este autor, Muerte y vida de Bobby Z y El poder del perro, la que para mí ya es una novela mítica que podría pasar a formar parte de eso que llaman novelas de culto.

Un saludo, Lola.

P.D. Un saludo para mi primito. Os contaré algo que en su momento fue muy gracioso aunque no venga mucho al caso, quiero decir que es contaros mi vida y puede que no os interese hasta ese extremo. El caso es que ese mismo junio en el que intenté leer Salvajes por primera vez, en un día de espera, coincidí con mi primo que me preguntó qué estaba tratando de leer, Salvajes de Don Winslow, le contesté yo, gustosa de poder presentar a alguien uno de mis últimos descubrimientos, y él me dijo, Vaya! pues sí que tiene que ser bueno para que le trates de usted. Después de un par de minutos de desconcierto, caí en la cuenta de a qué se refería, Eh! que es Don de nombre no don de don. En fin, que nos echamos unas risas.

martes, 9 de abril de 2013

El mensaje que llegó en una botella. Jussi Adler-Olsen

Al fin, la tercera entrega de los casos sin resolver del Departamento Q de Copenhage. Y bien...[suspiro] que qué tengo que decir a respecto...[suspiro], pues la verdad es que me está resultando bastante complicado. Justo acabo de darme cuenta ahora. Veo que llevo ya unas cuantas líneas escritas y aún no he dicho nada al respecto de nada -sin contar, Lola, con el tiempo que has empleado en los suspiros y con el hecho de que las he leído y releído esas líneas unas cuantas veces desde que te has puesto delante del ordenador-. Podemos ir por partes si os parece bien -a mí me parece bien, Lola- aunque empezaremos por el final -ya sabía yo que había truco, que no iba a ser tan fácil eso de que por una vez en tu vida fueras un pelín ordenada-, que es mi opinión respecto de esta novela.

En cuanto a la trama, bastante interesante como siempre, intrigante y sobrecogedora en (muchas) ocasiones, sobre todo en los momentos en los que uno se da cuenta de lo retorcida que puede llegar a ser la mente de algunos seres, en este caso me ahorro lo de humanos, en cuanto a lo de hacer daño al prójimo se refiere. En esta novela, el autor hace una fuerte crítica a los movimientos religiosos que podrían considerarse extremos en lo que respecta a su hermetismo y a la interpretación y aplicación que realizan de sus escrituras -perdonad tanta cursiva pero hay ciertos temas sobre los que me resulta complicado referirme con cierta propiedad-. De hecho, es probable que esa rigidez sean la causa primera de la forma de actuar de nuestro sujeto protagonista y la consecuencia más evidente de sus motivaciones personales. Por otro lado, se desarrollan tramas paralelas que para mi gusto lo único que hacen es distraer(me), entiendo que en todo departamento de policía que se precie, no se trabaja sólo en un caso y que las pistas que surjan deben aprovecharse, pero no termina de convencerme. Respecto de los personajes, nada que añadir. A lo largo de la novela vamos conociendo más detalles sobre las virtudes y rarezas de cada uno de ellos. Surgen nuevos misterios y nuevas relaciones. Cada uno sigue con su papel, aunque Carl Morck a veces se me pierde un poco, es como que no lo reconozco. Por cierto, he echado mucho en falta los detalles sobre la relación entre Morck y su psicóloga -vaya, todavía te sigue gustando el cotilleo, Lola?-. Y en cuanto al estilo, pues muy bueno, continúa la línea de sus anteriores novelas, el autor no para de alternar personajes, tiempos y lugares consiguiendo que la acción sea muy dinámica y ágil hasta el punto de llegar incluso a crear la sensación de estar jugando continuamente al ratón y al gato, es una sensación de frustración estupenda y altamente recomendable.

En esta ocasión, lo que llega a la mesa de Carl Morck es el mensaje que unos pescadores finlandeses encuentran en una botella. Antes han pasado unos cuantos años en los que ha estado olvidada en el alféizar de la ventana de una comisaría sufriendo el maltrato de la condensación. Así que lo que aterriza en el Departamento Q es un trozo de papel de los años 90 en el que sólo se adivinan unas cuantas letras de lo que está claro es un mensaje desesperado de auxilio. Una vez salvado el escepticismo inicial ante la posibilidad de que todo se trate de una broma entre boy scouts, con el único propósito de llamar la atención, comienzan las investigaciones y todo apunta a que existen más casos como aquel que golpearon y golpean a familias pertenecientes a distintas sectas religiosas para las que el contacto con el exterior no es una opción. A partir de ahí, la intriga está servida.

Un saludo, Lola.

P.D: Hola voz en off, cuanto tiempo aunque no estoy segura de haberte echado de menos.

martes, 19 de marzo de 2013

Que empiece la fiesta. Niccolò Ammaniti

Lo terminé ayer y aún hoy no puedo evitar sonreír al recordar alguno de los pasajes de esta novela. Tengo que decir que me ha parecido una historia rocambolesca, muy divertida, original y llena de giros extraños que muestran la extarodinaria y envidiable imaginación del autor. Una novela de humor negro, irónico, despiadado y políticamente incorrecto cuyos personajes son el fiel reflejo de las bajezas humanas pero no por eso carentes de carisma. Son egoístas, envidiosos, aprovechados, egocéntricos, machistas, narcisistas, alcohólicos y pastilleros -creo que no se me olvida nada- pero todo ello tratado con una inocencia, una transparencia, una sencillez y una ridiculez tales, que pensado fríamente, da miedo sentir algún tipo de simpatía por ellos aunque, de hecho, es inevitable.

La novela se contextualiza en el evento del año en Roma: la fiesta que dará Sasà Chiatti en su Villa Ada, un parque público que el gobierno romano vendió a éste, su mejor postor, pese al rechazo de los vecinos. Sasà no escatima en gastos, quiere demostrar de lo que es capaz un joven sin recursos que amasó su fortuna desde lo más bajo. Organizará tres cacerías temáticas dentro del recinto de su propiedad, un concierto de una de las cantantes más de moda del momento, Larita, y un espectáculo de fuegos artificiales con el que se pondrá fin a todo un día de fuertes emociones. Además, para que a sus invitados, lo mejor del panorama público, no les falte qué beber ni qué comer, el anfitrión ha contratado el mejor catering conocido, el que dirige un extraño e imprevisible cocinero búlgaro dotado de fama mundial y muy apreciado por los entendidos. Entre futbolistas, cantantes, diseñadores, modelos y presentadores de televisión, destaca uno de los protagonistas, Fabrizio Ciba.

Fabrizio se describe a sí mismo como un joven escritor, comprometido con cualquier causa de carácter social, modesto y humilde, con un toque sensible y alternativo, pero en realidad es un joven escritor, egocéntrico, machista y demasiado pagado de sí mismo para mi gusto, adora la fama y que lo alaben, sobre todo las mujeres. Yo, en realidad, creo que es un joven escritor, inseguro e inmaduro, atormentado por el éxito de su primera novela y que según la crítica no ha vuelto a conseguir con ninguna otra obra posterior, vive con el desasosiego y la incertidumbre de no saber si será capaz de volver a escribir algo que realmente merezca la pena ser escrito. A pesar de todo esto, es el personaje con el que más me he reído y el típico personaje al que por ello, se le puede perdonar cualquier cosa que haga, diga o piense.

También acudirán a la fiesta, por un capricho del destino o de Satanás, los integrantes de las Bestias de Abadón, una secta en crisis para la que esta oportunidad de sembrar el caos, supone la última ocasión para demostrar lo que valen como satánicos frente a la competencia de otras sectas italianas. Saverio Maneta, alias Mantos, es su líder. De día trabaja para su suegro en una tienda de muebles y vive subyugado a los deseos y caprichos de su mujer, pero de noche y en reuniones semanales, dirige a este grupo de tres, Murder, Zombi y Silvietta, en las que se suponen son actividades satánicas, básicamente, orgías y sacrificios.    En realidad, creo que Mantos sólo desea demostrar su valía y sentirse apreciado por otros seres humanos, aunque tengan que ser éstos.

A esto dos protagonistas se les van uniendo un sinfín de secundarios para terminar dibujando toda una realidad siempre basada en las apariencias.Y así, se van alternando los capítulos y la fiesta va transcurriendo hasta acabar de la manera más inesperada posible y dando forma a una agradable lectura. Altamente recomendable.

Un saludo, Lola.

PD: Me uno a la petición que lanza Ammaniti hacia las autoridades italianas para que mejoren la conservación de Villa Ada, creo que los espacios verdes en las grandes ciudades deberían ser bienes muy preciados por sus habitantes porque suponen un respiro, en todos los aspectos, respecto de la vida diaria.

sábado, 16 de marzo de 2013

LA FRASE DEL DÍA

Quizá tienen razón, podría echarme de novia a Simona.
En efecto, tenía muchas dotes para ello la actriz de Subiaco. En primer lugar, era rematadamente tonta, y a Fabrizio le encantaban las tontas, porque bebían de su personalidad como frisones de un abrevadero.

Página 153. Que empiece la fiesta. Niccolo Ammaniti.


¿Se puede ser más pedante, más machista, más egocentrico, más... y aún así resultar gracioso?

viernes, 8 de marzo de 2013

La mujer de verde. Arnaldur Indridason

Durante la celebración del cumpleaños de Tóti, el hermano de uno de sus amigos descubre que el bebé de la familia juega con lo que está convencido es un trozo de costilla humana. Es el propio Tóti quien conduce a su madre y al resto de invitados al descampado donde encontró el objeto que para él no es más que una extraña piedra, en el que está siendo el mejor cumpleaños de su vida. Los agentes de la policía, Erlendur, Elínborg y Sigurdur Óil, no tardan en llegar al lugar, una zona residencial de nueva construcción, para descubrir un cadáver enterrado en misteriosas circunstancias que podría datar, según las primeras averiguaciones, de los años en que ingleses y americanos se instalaron en Reikiavik, durante la II Guerra Mundial. Comienzan las excavaciones y con ellas se va desenterrando la terrible historia de una mujer y unos niños sometidos a constantes abusos, obligados a convivir día y noche con el miedo y la incertidumbre, maltratados por el asesino de almas -así es como lo denomina su hijastra- que es su padre. Lo más duro de esta historia es ver como una persona puede llegar a morir en vida, cómo es capaz, no de acostumbrarse, pero sí de conformarse con lo que tiene cuando se ha dado cuenta de que, haga lo que haga, nada es suficiente y nada lo evita porque lo que sufre no tiene causa ni justificación.

Paralelo a este suceso y según se va desarrollando la investigación, se conocen datos sobre otros hechos ocurridos en la misma época y en la misma zona y también sobre la vida del propio Erlendur, los orígenes de su familia, su dramático divorcio o la casi inexistente relación con sus hijos. De esta forma, los saltos entre el pasado y el presente a lo largo de la novela son constantes y están narrados de tal manera que otorgan cierto encanto, triste y melancólico, al relato dando lugar a una obra tan fría y tan gris como supongo son los inviernos en Islandia.

El autor se sirve de esta novela y de sus protagonistas para dar buena cuenta de todo ello, de la violencia que el ser humano es capaz de descargar sobre otros a los que considera inferiores y a los que somete por el simple placer de demostrar el poder que puede ejercer sobre ellos. Al mismo tiempo, dibuja una época y la vida de unas mujeres que se veían obligadas a trabajar y a servir sin descanso, siempre juzgadas por lo que hacían o se creía que hacían, siempre sujetas a la desconfianza y el recelo del resto y que carecían del apoyo y comprensión de familiares y vecinos en los momentos difíciles.

Por último, quiero decir que me gustó mucho un detalle que el autor tiene al final de la novela cuando se nos da a conocer el nombre de la mujer que protagoniza esta historia porque no hay que olvidar que las personas que sufren este tipo de abusos tienen nombre y apellidos y no es justo que se vean reducidas a números que pasan a engrosar listas de víctimas.

Un saludo, Lola.

viernes, 22 de febrero de 2013

El hipnotista. Lars Kepler

Yo, en realidad, la novela que quería leer era La vidente pero claro, luego me enteré de que había otras dos anteriores de Lars Kepler que compartían protagonista y bueno, pues decidí empezar por la primera, El hipnotista, no fuese a ser que me perdiera algo.

Esta novela comienza con el descubrimiento del brutal asesinato de la familia Ek, una auténtica carnicería que deja en shock incluso a los policías que acuden a la casa. Tras la llegada de las ambulancias al lugar, se descubre que el hijo de quince años, Josef, ha conseguido sobrevivir a sus terribles heridas y es trasladado al hospital Karolinska de la ciudad se Solna. Al parecer, el asesino pretendía acabar con toda la familia y probablemente no sepa que Josef sigue vivo. Ahora lo más seguro es que vaya detrás de Evelyn, la hermana mayor, que se mudó tras empezar la universidad y que, desde entonces, no vive en la casa familiar. El único testigo es Josef pero en su estado no es seguro interrogarlo. Sólo hay una forma de poder conseguir algún dato sobre el suceso que permita salvar la vida de Evelyn y es recurrir a la técnica del hipnotismo, pese a las dudas entorno lo poco convencional del proceso y de sus resultados. La doctora responsable del joven, recomienda a Joona Linna ponerse en contacto con un antiguo compañero que aún sigue colaborando con el hospital, Erik Maria Bark. Pese a que lleva muchos años sin practicar el hipnotismo, fiel a una promesa que hizo hace diez años, Erik termina accediendo con la excusa de salvar una vida pero con la real motivación de volver a experimentar lo que se siente al hipnotizar a otra persona. Esa sesión es la que desencadena todos los acontecimientos posteriores.
De forma paralela a esta historia, se desarrolla otra que traerá de nuevo al presente los fantasmas del pasado de Erik y su familia.

El comisario Joona Linna me resulta tan enigmático ahora como antes de empezar la novela. Aparece como un hombre bien considerado entre sus compañeros de la Policía Judicial, intuitivo, trabajador y terco, que mantiene una curiosa relación con Anja, una de sus compañeras de oficina. En cambio, de su vida personal poco es lo que se nos cuenta, salvo que es finlandés, que cuida de su madre y que, de vez en cuando, se ve con una mujer llamada Disa pero con la que pesan más los desencuentros, a los que parecen estar acostumbrados. Para mi gusto personal, Joona pasa bastante desapercibido a lo largo de toda la novela, de hecho, en demasiadas ocasiones parece poco más que un secundario. Y, en cuanto a la trama, pues entretenida. Tiene un par de giros interesantes y describe a una sociedad bastante perturbada, con algunos episodios de acoso físico y psicológico, maltratos que cuesta imaginar y abusos entre críos, pero visto con detenimiento, todos los acontecimientos se desarrollan de manera lógica, natural y un tanto predecible. Otro detalle que no es que me moleste especialmente pero al que cuesta adaptarse, es el uso del recurso que consiste en volver al mismo punto temporal, por lo general en otro capítulo, para describir lo que hacen unos personajes mientras otros hacían otra cosa, en ese mismo momento pero en otro lugar, y establecer conexiones como conversaciones o llamadas telefónicas para enlazar esos hechos paralelos. Es complicado volver a centrarse en un tiempo concreto cuando han pasado varios capítulos desde que leíste sobre ello. Pese a todo, no deja de ser una lectura agradable, aunque quizá este adjetivo resulte paradójico cuando una se refiere a novela negra.

Un saludo, Lola.

P.D: no era yo muy aficionada a la novela negra pero, de un tiempo a esta parte, como que le estoy cogiendo en gustillo.