jueves, 28 de junio de 2012

El diablo puede llorar. Sherrilyn Kenyon

Una vez cada no sé cuántos años, los astros se alinean para despertar a las Dimme, unas horribles y despiadadas demonios sumerios, y parece que también para evitar que pueda escribir y después publicar esta reseña. En el trabajo, un virus se come poco a poco el disco duro de nuestro ordenador, y en casa, simplemente desapareció, sólo queda la pantalla, mientras que el único rastro y evidencia de que una vez hubo una CPU son los cables colgando. Y ahora llega el jueves y es el único día en que puedo encontrar un ratito y un ordenador sano y disponible para hacer esto. Así que antes de que algo se tuerza...

Como cada verano, en nuestra familia es tradición reservar una semana de junio para disfrutar del sol y de la playa, en plan familia feliz, igual que para mi es tradición hacer coincidir con esas fechas la lectura de alguna de las novelas de Sherrilyn Kenyon que voy atesorando durante el resto del año. No sé, me parece que la temática le es propia. Esta vez la que tenía más a mano y la que más me apetecía fue El diablo puede llorar, y en verdad fue un gran acierto pues la autora revela algunos pasajes del pasado de ciertos personajes que resultan realmente interesantes, y si a esto le añades el avance que se incluye de otra de sus novelas más esperadas...

Bien pues en esta historia el personaje principal es Sin, un antiguo dios sumerio al que le fueron arrebatados sus poderes, un ser desconfiado y traicionado que no pasa un día sin que sueñe con la venganza, 
 y que ahora vive bajo la protección de Aquerón como Cazador Oscuro aunque su verdadera misión es dar caza a los demonios gallu, creados siglos atrás por su propio panteón. Al parecer se ha abierto algún tipo de grieta en el lugar en que habitan y esto les permite salir con mayor frecuencia de la deseada para alimentarse de humanos, lo que coincide con el pequeño detalle de que las Dimme están a punto de despertar, algo que ocurre cada mucho tiempo pero que pone en peligro a la humanidad. Sólo Sin cuenta con las armas necesarias para poder sellar la cerradura, como ya hiciera en ocasiones anteriores, y pronunciar el hechizo que las volverá a mantener encerradas. Pero por si no tuviera suficiente con su propia lucha, irrumpe en su vida Katra, una joven griega que sirve como doncella en el templo de Artemisa y que no es del agrado de Sin pues se parece mucho a la diosa que le quitó todo lo que tenía y lo abandonó a su suerte. El destino ha querido que ahora tengan que luchar juntos y confiar el uno en el otro de forma sincera y hasta el final. Su misión no será fácil y deberán contar con toda la ayuda que quieran prestarles, en este sentido Kat hará suya la frase de que hay que tener amigos hasta en el infierno.

La novela está bien, no puedo negar que me ha gustado, tiene todos los ingredientes habituales de los Cazadores Oscuros así que no puedo decir nada que no haya dicho ya en otras reseñas de esta Serie. Lo que me ha sorprendido es la participación de algunos de los personajes míticos de la misma, es un detalle agradable y lo que más destacaría de esta novela por encima de otras. Nada que reprochar. Sherrilyn Kenyon es un valor seguro cuando quieres leer este tipo de literatura. Sabiendo a lo que atenerse, es raro que pueda defraudar.

A la espera de una segunda parte de la historia, porque es evidente que haberla la habrá, no sé si podré resistirme a leer otra a la que se hace referencia en ésta. Al principio me sonaba mucho el nombre de uno de los personajes que intervienen, había leído sobre él en alguna parte, me parecía que era protagonista en otra de las novelas de esta autora, hasta que después de buscar un poco, di con ella. No sé cuanto hace que está en mi estantería pero ahora la tengo muy presente y no sé si podré aguantar hasta junio de 2013. Cuánto queda? 12 meses?, no creo que resista ni un par de semanas. Así que Atrapando un sueño arranca en El diablo puede llorar, lo que me intriga es como se entrelazarán las dos historias en la primera.

Un saludo, Lola.

lunes, 25 de junio de 2012

EL TITULO EN EL TEXTO

No es justo enseñarle a alguien el sol para sumirlo en la oscuridad más absoluta al poco tiempo. Hasta el diablo puede llorar si echa un vistazo por el infierno y se da cuenta de que está solo.


Página 255. El diablo puede llorar. Sherrilyn Kenyon.

viernes, 1 de junio de 2012

Muerte y vida de Bobby Z

Bien, pues esta es la segunda novela que leo de Don Winslow en apenas un par de meses - quién lo diría teniendo en cuenta que hace relativamente poco que soy consciente de su existencia sobre la faz de la Tierra - y he de decir que si bien son novelas muy diferentes, ambas son igualmente recomendables. Esta es una novela más bien de aventuras que no toca tanto los problemas sociales y políticos que supone el narcotráfico a ambos lados de la frontera, como fue el caso de El poder del perro, aunque sí que están presentes como telón de fondo. Ahora, prefiere centrarse en la odisea personal que supone para Tim librarse de los problemas del traficante al que trata de suplantar, pero vayamos por partes.

Tim Kearny es un joven que podría perfectamente responder a la definición de perdedor. Criado en un asentamiento junto a la rica y brillante Palm Springs por un padre poco cariñoso, ya ha pasado varias veces por la cárcel, pues no es un ladrón muy desenvuelto, sin que ello le haya desprovisto de su buen humor. Así visto es un personaje entrañable, víctima de sus circunstacias y su mala suerte, que despierta cierto cariño a base de simpática autocompasión y correctas acciones, aunque puede que no muy inteligentes dada su situación, pero del que no resulta difícil ponerse de su lado. La vida de Tim cambia en el mismo momento en que acaba con un miembro de la banda de moteros conocida como los Ángeles del Infierno en el patio de la cárcel, asesinato preventivo en defensa propia, según sus palabras. Con la muerte de Stinkdog sus días están contados pero justo en ese momento, la DEA le propone un trato, que de salir bien, supondría su puesta en libertar y quién sabe, la oportunidad de empezar una nueva vida. Tim deberá hacerse pasar por Bobby Z, un surfero californiano con el mayor negocio de tráfico de marihuana, un joven prodigio que ha sabido forjarse como una leyenda en Laguna pero que lleva un tiempo desaparecido, dicen que cumpliendo condena en una cárcel tailandesa. Un Señor de la droga mexicano, Don Huertero, con el que Bobby había llevado a cabo negocios en los últimos tiempos, está dispuesto a intercambiarlo por un agente de la DEA al que sus sicarios mantienen secuestrado. Pero la desgracia nata de Tim se empeña en que nada para él resulte fácil y acabe en un bonito final feliz, así que las cosas se tuercen un pelín y pronto se verá obligado a más que adoptar la identidad de Bobby y tendrá que hacer frente no sólo a sus enemigos si no también a los de Z.

En su conjunto resulta una novela muy rápida que no deja tiempo ni para respirar, llena de acción y de giros inesperados - me encantan los giros inesperados y sorprendentes -. Una vez más, el abanico de secundarios que acompaña a Tim Kearny es increíble y dispar. Hay algo que me gusta especialmente y es el discurrir de determinados acontecimientos desde distintos puntos de vista y personajes, terminando de encajar las piezas, más tarde o más temprano, en un lugar o en otro, gracias a un personaje distinto, como si de un puzzle se tratara.  Pero al mismo tiempo resulta contradictoria pues presenta ciertos ingredientes que hacen que esta historia resulte más amable al tiempo que se intercalan pasajes algo más violentos que nos impiden olvidar que tratamos con mafias y bandas callejeras acostumbradas a acciones de este tipo. Pese a todo y pecando de incrédula, todavía no consigo encajar cómo un tipo como Kearny al que se describe como un auténtico desastre, incapaz de no tropezar consigo mismo cuando coloca un pie delante del otro y trata de caminar, es capaz de protagonizar y afrontar algunas de las situaciones a las que se expone en esta novela. Pasando eso por alto...

Un saludo, Lola.

lunes, 28 de mayo de 2012

El poder del perro. Don Winslow


La verdad es que nunca había reparado en esta novela pero hace poco en algún blog, no consigo recordar en cuál, - perdón por mi mala memoria supongo que los años empiezan a pasarme factura, malditos! -, leí una reseña que me gustó y me animó a buscarlo y luego resultó que mi amiga Vanesa también lo había leído. Quedé como una tonta. Estuvo graciosos porque la conversación fue tal que –Oye!, ¿sabes que estoy leyendo un libro bastante bueno sobre narcotraficantes y mafiosos?. –¿Ah sí?. Y ¿cómo se titula?. –El poder del perro. Está genial. –Y tanto, yo ya lo leí y no me hiciste ni caso. -... Sea como fuere, el caso es que estoy encantada con el descubrimiento, tanto que cuando acabe el que tengo pendiente, - desde hace un siglo por cierto -, empezaré a leer El invierno de Frankie Machine, también de Don Winslow, que muy amablemente me recomendó Vanesa en esa misma charla y después de haber perdonado mi torpeza – algo que daba por supuesto pues ya debe estar acostumbrada -. Pero dejando a un lado las anécdotas, mejor será que nos pongamos serios y no tomemos a la ligera el tema que trata esta novela y a modo de muestra, el prólogo.


1997, toda una familia es masacrada a sangre fría en su finca de El Sauzal, México. Hombres, mujeres y niños son sacados de sus camas en plena madrugada y son tiroteados mientras un joven es obligado a mirar para después ser torturado hasta la muerte como castigo por ser un soplón. Un hombre se siente culpable por sus muertes innecesarias, Art Keller, un agente de la DEA que empieza a preguntarse cómo llegó a ese punto en que se encuentra y desde el que comprende que no habrá marcha atrás.

Lo siento, piensa Art. Lo siento muchísimo. Se inclina sobre la madre y el niño, hace la señal de la cruz y susurra:
-In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti.
-El poder del perro –oye murmurar a un poli mexicano.
El poder del perro.

Página 14

Con ese desgarrador episodio, que se convierte en solo un avance, Art comienza a narrar cómo, al poco de llegar a la DEA y ser destinado a Sinaloa, conoció a los Barrera, cómo los utilizó y cómo le utilizaron a él, cómo se dejó llevar por su sentimiento de venganza y cómo se convirtió en la obsesión que guía cada una de sus decisiones y movimientos. Pero ésta no es sólo su historia pues es un entramado complicado éste de la mafia, el contrabando y la corrupción. Así que pronto conocemos a una joven Nora Hayden que descubre que lo único que puede y quiere hacer en la vida es ser prostituta de lujo. Si ése es su inevitable futuro, mejor hacerlo a lo grande, o al menos esa es la filosofía que descubre cuando conoce a Haley, su mentora y propietaria de La Casa Blanca. A Sean Callan, un irlandés que ha crecido en las calles de La Cocina del Infierno y que un día descubre que es un asesino letal y sin escrúpulos tras un rocambolesco y violento episodio. Y está el padre Parada que es el único que podría aportar un poco de sensatez a todo este caos y que sólo trata de luchar por los derechos y la supervivencia del pueblo de México, aquellos hombres y mujeres ajenos a las riquezas de los grandes narcos y que viven subyugados a su poder. Miguel Ángel, conocido como Tío, con importantes influencias, y Adán y Raúl Barrera, con el primero negocias la plata y si no llegas a un acuerdo, negocias con el segundo el plomo. Las vidas de todos ellos se entremezclan a cada página junto con las de múltiples secundarios de una manera asombrosa hasta que sus vidas se hacen una. Y llega el momento, en el purgatorio o ya en el infierno, en que toca hacer balance y preguntarse si mereció la pena, si sirvieron de algo todas esas muertes y ese sufrimiento. Y lo peor es darse cuenta y asumir la realidad.

La trama se basa principalmente en el gran negocio del tráfico de drogas, cocaína y heroína que viajan desde países latinoamericanos como México o Colombia hasta los mercados de Estados Unidos. El autor desgrana a la perfección cada una de las partes implicadas. Por un lado, tenemos a los campesinos que cultivan las plantas en sus campos por ser el único cultivo productivo y que viven divididos entre la adoración a sus patrones pues son listos e invierten en las pequeñas aldeas y el temor hacia sus sicarios, las grandes familias que hacen de las drogas su negocio familiar y los sicarios que se encargan de los trabajos sucios de modo que sus patrones se manchen las manos lo menos posible y que siempre deberán ser leales por su bien y el de sus propias familias. Y por otro lado la policía y demás fuerzas de la ley, en este caso sólo hay dos opciones, ser corrupto o no serlo, los primeros sólo tiene que elegir y hacerlo bien, el lado del que quieren estar, y los segundos tendrán que luchar por una causa perdida. En este contexto, es difícil identificar la línea que separa el bien del mal.

Winslow también añade un toque conspiradoramente político, que a mí, particularmente, se me escapa, pero en realidad es algo personal, nada que deba preocuparos, y que tendría que ver con una supuesta expansión del comunismo desde Cuba, que ya contaría con algunos grupos de guerrilleros organizados en otros países latinoamericanos, y que traería fatales consecuencias para Estados Unidos. Bueno, supongo que en este sentido cada cual podrá sacar sus propias conclusiones, quizá fuera una idea con algún fundamento en el contexto histórico en que el autor sitúa la historia. Lo que a mí sí me queda claro es que son problemas complejos y difíciles de solucionar pues son muchas las partes implicadas, los narcos, el Gobierno e incluso la Iglesia, y muchos los beneficios que aporta esta actividad y que cada cuál emplea en su propia lucha. Y lo peor es que siempre pierden los mismos, los que tiene la mala suerte de caer en el fuego cruzado.

Pero si hay algo que me encanta de esta novela es que al final todos reciben su castigo. Antes o después se hace justicia aunque no sea desde un punto de vista convencional. No es necesario que pasen el resto de sus vidas en la cárcel pagando por los delitos que cometieron. Antes o después los excesos, los abusos, las brutalidades, cada uno de los asesinatos cometidos, pasan factura demostrando que matar, conspirar o enriquecerse a través de medios de dudosa moral no es gratuito. Siempre hay fantasmas que acuden cada noche. Y eso está bien. Queda demostrado que existen muchas formas de justicia y ésta a mí me vale.

Así, con todo esto, resulta una novela interesante y realista, sólo hay que fijarse en las noticias que aparecieron hace pocas semanas en los telediarios para darse cuenta, rencillas entre familias rivales que acaban con miles de muertos. Y que no debe dejar indiferente a nadie por su violencia y brutalidad. Resulta muy fácil de leer, la verdad es que el estilo de Don Winslow me ha gustado mucho que usa un lenguaje asequible y adecuado con la clase, la ocupación y origen de los protagonistas. Una novela convincente.

Un saludo, Lola.

P.D: Sí que es convincente pues el viernes no pude resistirme a Muerte y vida de Bobby Z, lo poco que me ha dado tiempo a leer promete. Es otro estilo, quizá un poco más desenfadado, al menos de momento. Es verdad que sólo llevo 38 páginas, quizá me ría de todo esto cuando acabe de leer la novela. Y aunque también usa el contexto del tráfico de drogas, el protagonista aún puede permitirse conservar cierto humor. Así que el que tengo pendiente, seguirá pendiente, sólo espero que no pase otro siglo. Después de éste, no más distracciones, prometido. 


lunes, 21 de mayo de 2012

LA FRASE DEL DÍA

Dicen que si mueres en sueños mueres en vida, pero a veces cuesta diferenciar entre los vivos y los muertos.

Página 503. El poder del perro. Don Winslow


La segunda parte la tengo clara, hay muchas formas de morir en vida, vivos que realmente parecen muertos, pero ¿qué sentido puede tener la primera parte de la frase?

martes, 8 de mayo de 2012

Los Juegos del Hambre, Gary Ross. La película.

Vale, al fin encontramos día y hora para ir al cine. Bueno, no es que hubiésemos quedado exactamente para ir al cine, no nos valía cualquier película, en realidad íbamos a ver Los Juegos del Hambre. Y la verdad es que he tardado en escribir algo sobre ella pues ha sido tema de varias conversaciones desde el sábado. Y resulta complicado posicionarse al respecto.

Particularmente no me ha parecido una mala adaptación. Creo que es una película bastante entretenida para quiénes no hayan leído la novela. Incluso las partes que podrían ser un poco más lentas no llegan a ser aburridas. Y los pasajes con más acción son muy emocionantes - creo que más de uno se arrepintió de ir  al baño en según qué momentos -. Pero tiene sus peros y creo que son los que hacen inclinar la balanza más hacia un lado que hacia el otro.

Entiendo que a veces resulta difícil hacerse eco de cada una de las anécdotas en una película que ya dura 2 horas y 20 minutos, o que puede ser complicado plasmar la forma de pensar o de sentir de los personajes. Creo que el autor de una novela siempre lo tiene más fácil o por lo menos, puede utilizar mayor variedad de recursos para ello. Pero hay detalles que el director de esta pelicula decidió cambiar u omitir y que creo que sí son importantes para los lectores de esta trilogía . Si lo creo así es porque suelo tener muy mala memoria y más en el caso de las sagas. Nunca recuerdo si tal o cual cosa ocurrió antes o después, en una entrega o en otra. A lo que debería añadir que habrá pasado puede que más de un año desde que leí estas novelas. El caso es que aquí sí que recordaba con absoluta claridad cómo habían ocurrido todas esas cosas, y si es así será porque son detalles significativos para la persona que ha leído la novela y creo que sería todo un detalle que ocurrieran así en la película, son las típicas cosas que uno recuerda y quiere ver en la adaptación de la novela. Me refiero a la forma en que Katniss consigue su insignia, a la omisión del regalo del distrito 11. Tampoco se refleja mucho la forma en que se vive en estos distritos, no se habla de la compra de comida con teselas, que son esos papelitos en entran en la urnas. No se desvela el origen de los mutos con forma de perro que aparecen al final de los juegos. Y creo que podría seguir unas cuantas líneas más. Eso sí, nos obsequian con una visión de la sala de mandos o de control del campo de juego que podría ser acertada, quién sabe pues creo que en la novela esto no se menciona. Ah! y tened en cuenta que algo se adelanta de la segunda novela.

En cuanto a la elección de los actores que encarnan a los personajes, sí que me gustan los elegidos aunque Peeta me resulta un poco raro, quizá porque a Josh Hutcherson siempre lo vi con el pelo moreno. A Haymitch me lo imaginaba más desgastado teniendo en cuenta que se ha dedicado a beber desde que ganara sus Juegos, aunque me encantaba la idea de Woody Harrelson en este papel.

Sólo quiero añadir, y creo que con esto ya termino, que no me parece que la personalidad de Gale, que de acuerdo que es un personaje que no tiene mucho protagonismo en esta primera entrega, quede clara y entendible. En la novela Gale resulta más activista, más contrario al Capitolio de lo que se muestra en la pelicula y creo que eso sí que es importante porque marcará la trayectoria y el desarrollo personal de este personaje.

Bueno pues supongo que ahora quedamos a la espera de la segunda entrega. El otro día leí que el director ya no será Gary Ross. En la Fotogramas de este mes apuntaban que podrían ser Alejandro González Iñárritu, Alfonso Cuarón o David Cronenberg. Pero en el diario 20minutos ya confirmaban a Francis Lawrence como el encargado de En llamas. El mismo Francis Lawrence que ya dirigiera otras como Soy Leyenda o Constantine, y más asombrada me quedé cuando descubrí que fue el mismo que dirigió Agua para elefantes, el nombre me sonaba pero no daba crédito, incluso aún hoy pienso que igual es otro director con el mismo nombre. Os dejo el enlace a la noticia,
"Francis Lawrence dirigirá la segunda parte de la saga de 'Los Juegos del Hambre'"

Un saludo, Lola.

P.D: No escribí nada sobre la trama pero casi mejor os enlazo a la reseña,
Trilogía Los Juegos del Hambre
Los Juegos del Hambre

jueves, 3 de mayo de 2012

EL TITULO EN EL TEXTO

Tal vez duerme en el fondo de todos nosotros.
En mi interior se ocultaba, ya lo creo.
El poder del perro.


Página 41. EL poder del perro. Don Wilson.