miércoles, 18 de enero de 2012

EL FRÍO MODIFICA LA TRAYECTORIA DE LOS PECES. PIERRE SZALOWSKI

La verdad es que es difícil escribir sobre una novela de la que tanto se ha escrito y más cuando las opiniones al respecto han sido tan contrarias. Parece que hay que posicionarse. Bien. Pues a mí resulta que El frío modifica la trayectoria de los peces me ha gustado, he disfrutado de cada palabra escrita. Literalmente o quizá debería decir, literariamente. Puede haber discrepancias en cuanto a la historia, puede estar mejor o peor construida, ser más o menos convincente, no lo discuto -aunque no puedo estar de acuerdo por lo que, sospecho, escribiré más adelante-, pero es que a mí lo que más me ha gustado es la forma en que dicha historia ha sido escrita. Me pareció que las situaciones, las metáforas y las comparaciones, incluso los adjetivos, verbos y sustantivos, parecían haber sido elegidos con sumo cuidado y gusto. Para mí, eso es lo que hace especial esta novela.

Creo que la mayoría ya sabéis en qué se basa esta teoría topológica pero estoy obligada, pues he de añadir a lo anterior -como bien sospechabas, Lola- que la historia me ha parecido muy bonita y los personajes, encantadores. Son esa clase de coincidencias que sólo pueden ocurrir en Navidad, y que, además, me hizo ver que en ocasiones, las desgracias dejan al descubierto lo mejor de las personas.

El 5 de enero de 1998 comienza un fenómeno meteorológico muy raras veces visto en Québec, -perdón, muy raras veces visto, así, en general-. Durante toda esa noche cae, de forma incontrolada, sobre distintas partes del país, una lluvia helada que cubre las calles con una fina capa de hielo, igual que pasa con árboles, coches y tejados. Muy pronto la electricidad empezará a fallar con la caída de los tendidos eléctricos por el peso del hielo, lo que puede hacer que incluso el agua escasee. Esto es lo que el cielo manda a nuestro pequeño protagonista como ayuda para evitar que sus padres se separen. Pero esta vida nos enseña que no debemos ser egoístas, aunque creo que esa es un parte importante de la naturaleza humana que no podemos evitar, es propio del individuo pensar en uno mismo. El caso es que aquello que parecía responder al deseo egoísta de un niño de once años termina por afectar, antes o después, a las vidas de sus vecinos que también necesitaban de un empujoncito. A fin de cuentas, todo tiene su razón de ser y así será, tal y como disponga el cielo.

Con independencia de esta historia que trata de ser tan universal como anónima, creo que esta novela también muestra, uno, la importancia de relacionarse con los demás y no temer lo desconocido, dos, que no es bueno ocultarnos a los ojos del resto pues es una forma de negarnos a nosotros mismos y, tres, que no es prudente vivir solo porque al final se pierde toda conexión con la realidad y termina por sufrirse de soledad, puede ser fácil al principio, vivir solo es una forma de no discutir y de hacer siempre lo que a uno le apetece sin pedir aprobación, pero antes o después, se siente el vacío, se siente la necesidad de compartir, de discutir o pedir opinión.

También debo decir que algo que me entristeció de esta historia es que para arreglar la vida de unos pocos otros lo pasen mal, ¿qué querrá significar?, gran interrogación: ¿que a todo en la vida hay que verle el lado positivo, o al menos pensar que ese lado existe?, ¿que todo en esta vida ocurre por alguna razón aunque en principio se nos escape? o que, yendo más allá, nos demos cuenta de la inmensidad del mundo, que aquí y ahora puede estar ocurriendo algo que será totalmente distinto a lo que pueda estar pasando al otro lado del planeta, independientemente de su naturaleza. Quizá esto nos sirva para apreciar lo que tenemos, tanto en los momentos buenos como en los que no lo son tanto.

Quiero terminar con una frase que me pareció especialmente reflexiva y que desde hoy debería pasar a formar parte de la sabiduría popular, además es una de mis asignaturas pendientes y uno de mis propósitos para el 2012, así que con más razón,

El amor es como un taxi: si no se para y hay que correr tras él, es que ya está ocupado. Para encontrarlo, simplemente hay que esperar en el lugar adecuado. -Página 133-

Un saludo, Lola.

P.D: Perdón por las reflexiones anteriores, no sé como ha podido ocurrir. Será que es miércoles y es un día de la semana raro porque no es martes pero tampoco es jueves -ya lo estoy haciendo otra vez-.

martes, 17 de enero de 2012

EL TÍTULO EN EL TEXTO

-No siguen la misma trayectoria.
-¡Exacto!
Boris, fatalista, miró a Julie fijamente.
-Era evidente.¡El frío modifica la trayectoria de los peces!



Página 188. El frío modifica la trayectoria de los peces. Pierre Szalowski.

miércoles, 11 de enero de 2012

LA FRASE DEL DÍA

Soy hijo único. Nunca más ha podido volver a jugar al Papá Noel con mi padre. Eso lo entendí; la Navidad la disfrutan tanto los padres como los niños.

Página 15. El frío modifica la trayectoria de los peces. Pierre Szalowski.




Me gustó esta frase, quizá porque acaba de ser Navidad, me hizo gracia que la novela empezara justo en esas fechas. Y no puedo estar más de acuerdo con ella, sobre todo después de pasar la Navidad en casa de mis primos. Creo que la ilusión es contagiosa. En ese momento justo de la noche, no estaba segura de si disfrutaban más las niñas creyendo o los padres haciéndolas creer. Es un espectáculo digno de ver

lunes, 2 de enero de 2012

Cazadores de Sombras. IV Ciudad de los Ángeles Caídos. Cassandra Clare

Qué bien!, mi primera reseña de 2012 de mi último libro de 2011. Feliz Año Nuevo!

Después de cederlo en varias ocasiones, por fin conseguí esta novela para mí sola. La cuarta entrega de la que yo creía sería una trilogía. De la que creo debería haber sido una trilogía. Es una pena que la autora no haya sabido romper con unos personajes en favor de otros, pero bueno eso para más adelante.

Han pasados sólo unas pocas semanas desde los acontecimientos sucedidos en la ciudad de Alacante cuando Simon recibe el requerimiento de un misterioso ser que para muchos es una leyenda pues es antiguo y muy pocos han estado ante su presencia. Le hará una propuesta con importantes implicaciones para su futuro y para la que contará con pocos días para decidirse. Pero Simon no sólo es de gran valor para Camille si no que será una parte importante en los planes de una presencia superior. Formará un triángulo inesperado, al menos así lo ha sido para mí como lectora, con personajes pertenecientes a una historia que parecía zanjada.

Clary ha comenzado su entrenamiento como Cazadora de Sombras con un nivel de éxito entre dudoso e indeterminado, mientras ayuda a su madre con los preparativos de la boda, y Jace no puede dejar de ser el personaje atormentado y sin identidad que ha sido hasta ahora. Últimamente tiene sueños muy raros que, en parte, serán consecuencia del secreto que ambos guardan.

El entretenimiento y el suspense están, una vez más, muy bien servidos en Ciudad de los Ángeles Caídos.

A estas alturas de la Serie Cazadores de Sombras, creo que tengo varias cosas que decir a varios respectos y que es probable que muchos de vosotros NO PODÁIS LEER. Esos sois todos aquellos que no hayáis llegado a este punto de la historia y que a partir de aquí, deberíais dejar de leer o hacerlo con cautela, - creo que no se me ha escapado nada importante pero de eso una nunca puede estar del todo segura -.

Primero de todo quiero que quede muy claro que no tengo nada en contra de una cuarta entrega, todo lo contrario, me encanta esta historia, me encanta este mundo y me encantan estos personajes. Pero sí tengo la impresión de que la autora no ha sabido pasar página en una historia que ya tenía su fin.

Os pongo en antecedentes, creo recordar que todo comenzó al tiempo de publicarse la tercera parte, Ciudad de Cristal, cuando comenzó a correr el rumor de que Cassandra Clare estaba preparando una nueva historia que tendría a Simon como protagonista. A todas luces una idea genial que además venía respaldada por el más que aceptable final de la tercera novela. Bajo mi punto de vista, esa novela debía haber supuesto un punto y aparte en la historia pues su final era lo suficientemente cerrado como para ello.

Hasta ese momento las cosas estaban claras con Clary y Jace como protagonistas y su relación como parte importante de la trama. Simon era un buen secundario con sus buenos y puntuales momentos estelares, sin llegar a eclipsar, como eran secundarios muchos otros de los personajes, casi el resto del reparto, si me apuras.

Esta cuarta novela debía suponer, o así se daba a entender, una oportunidad para que por fin Simon fuera el protagonista de algo. Pero la realidad sigue siendo la que era. Participa en la trama de forma más activa, conocemos más cosas sobre su vida y condición, pero es inevitable seguir viendo como principales a la pareja de jóvenes cazadores. Pensé, ahora creo que equivocadamente, que éstos aparecerían de forma esporádica en una historia que sería la de Simon. Pensé que los protagonistas serían secundarios y los secundarios, protagonistas. Pero parece ser que lo que pueda sucederle a Simon no termina de cuajar. De crear el interés suficiente o puede que así lo crea la autora, como para crearle una historia propia cuando está claro que las posibilidades están ahí. Es cierto que todos queremos leer más sobre Clary y Jace, puede que nunca sea suficiente, pero el caso es que la historia existe.

Así que podría decirse que, en este aspecto, sí me siento un poco decepcionada o impotente pues me gusta el personaje y lo siento desaprovechado. Simon no parece que sea más protagonista de lo que ya lo ha sido en las entregas anteriores, de hecho parece poco probable que lo vaya a ser a menos que el curso de los acontecimientos cambie radicalmente. Es más, parece que ahora es el turno de Jace, su historia es la que termina prevaleciendo, esto me hace pensar que incluso la propia Cary siempre fuera secundaria.

Respecto al final de esta cuarta novela debo decir que me resultó sorprendente al mismo tiempo que desalentador. Un final abierto que responde a un propósito claro, dejar al lector a la espectativa de lo que pueda ocurrir en el quinto. El resto sigue la tónica de los anteriores, aparecen nuevos personajes y relaciones, se abren algunas líneas interesantes tanto tramáticas - nuevo término que me permito el lujo de inventar para referirme a los aspectos relacionados con la trama de la novela, pues en realidad no creo que exista desde un punto de vista teórico o lingüístico pero me hace falta una palabra así ;) - como personales y emocionales, con el amor, la inmortalidad y sus consecuencias y el miedo a los compromisos como base para una historia más madura en la que la autora ha querido centrarse en el desarrollo de todos sus personajes.

Qué bien sienta desahogarse a día dos de un año recién estrenado.

Bienvenidos de nuevo a la rutina. Un saludo, Lola.

P.D: Me encantaría poder cambiar mi opinión sobre Simon en la quinta novela. Desde aquí, reto a C. Clare a que lo haga.

P.D: Os dejo el enlace a la entrada que hice en su día de las tres primera novelas de la serie Cazadores de Sombras.
Y el enlace a Los Orígenes. El Ángel Mecánico, cuando todo comenzó.

viernes, 23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2012!

Ya con espíritu navideño y prevacacional pues oficialmente no trabajo hasta el 2 de enero del año próximo, me siento con el ánimo ideal para desearos una Feliz Navidad y un generoso 2012.

Que este año sí llevemos a cabo nuestros propósitos - que, por si no os habéis parado a pensar, siempre son los mismos, porque nunca los cumplimos y porque por eso mismo siempre se llamarán propósitos - y que las profecías se equivoquen y no se acabe el mundo, por mucho que en ocasiones lo parezca.

Que lo paséis muy bien y que disfrutéis de buena compañía y agradables momentos. Que os traigan muchas cosas los Reyes Magos. Y que sigamos en contacto por el ciberespacio.

Un saludo a todos, Lola.

viernes, 16 de diciembre de 2011

CAPERUCITA EN MANHATTAN. cARMEN mARTÍN gAITE

La caperucita de esta historia es Sara Allen, una niña a punto de cumplir 10 años que vive en el barrio de Brooklyn y que todos los sábados por la mañana, acompaña a su madre hasta Manhattan para visitar a su abuela y de paso, limpiarle un poco la casa y llevarle la especialidad repostera de su madre, la tarta de fresa. Vivian Allen trabaja en una residencia de ancianos y al mismo tiempo ejerce de madre sobre protectora, Sara no puede salir sola de casa, no puede soltarse de la mano de su madre desde que salen por la puerta de casa hasta que llegan al destino, no puede parase a mirar escaparates y no puede parase a mirar la cara de los otros pasajeros del metro. Samuel Allen es fontanero y muy crítico con su mujer respecto de su visión un tanto pesimista de la vida en general. Sara es una niña risueña y contundente, a la que le gusta leer, dibujar e inventar palabras y que sueña con la Libertad.

Su abuela Rebecca, la que fuera en su día Gloria Star, vive en el barrio de Morningside con su gato Cloud y digamos que tiene una actitud hacia la vida bastante más relajada de la que pueda tener su hija. Le gusta bailar, escuchar música y tocar el piano, aunque a oídos de Sara no lo haga muy bien. Nunca le ha importado nada más que el hecho de vivir según sus principios, según sus sueños.

Y creo que ya sólo falta el lobo. Edgar Wolf, descendiente de pasteleros, es el dueño de la pastelería más importante de Nueva York, el Dulce Lobo. Un hombre soltero y cascarrabias, con dinero, pero obsesionado con el trabajo y que no sabe disfrutar ni de la vida ni del amor.

Hasta aquí podría pasar por una simple adaptación moderna de la Caperucita roja tradicional, o eso pensaba yo hasta que aparece al figura de Miss Lunatic, una anciana mendiga que vaga por las calles de Manhattan arrastrando un antiguo carrito de bebé y que para mucho es más una leyenda. Miss Lunatic vive para los demás, se relaciona con la gente con la que se cruza por la calle, los escucha, trata de mediar en los enfrentamientos callejeros, siempre por la noche. Su espíritu es limpio, fuerte, luchador.

En cuanto a la trama, nada concreto que merezca la pena reseñar, sí que hay una de fondo pero da más la sensación de un conjunto de anécdotas aisladas fruto del cruce de los distintos personajes. Y sí que me gustaron más unas que otras. Pero la sensación general después de la lectura es la de novela montaña rusa, tanto en lo referente a la historia como respecto a los personajes, es decir que tan pronto es emocionante y entrañable, incluso divertida, como al momento es absolutamente aburrida, y todo eso sin darte apenas cuenta. El estilo sí que me gustó, a modo fábula, y supongo que incluso con moraleja pero creo que me cuidaré muy mucho de recomendarla.

Si hay algo con lo que me quedo es la forma en que enseña, por un lado, que desear mucho una cosa puede no ser bueno porque cuando se consigue es posible que asuste y paralice, hay que saber hacerle frente, no tener miedo a lo desconocido pues en ese caso no seríamos capaces de poner un pie delante del otro - Y no olvides una cosa- le dijo Miss Lunatic-. No hay que mirar nunca para atrás. En todo puede surgir una aventura. Pero ante las ansias de la nueva aventura hay como un miedo por abandonar lo anterior. Plántale cara a ese miedo. Página 158 - Y, por otro lado, aunque más difícil, que para poder disfrutar realmente de lo que la vida nos ofrece, en muchas ocasiones, es necesario dejar de un lado lo material. Muchas veces lo que más satisface en la vida diaria son las cosas que no se pueden ver o tocar, los sentimientos, los gestos, la compañía. Hay que saber disfrutar de todas esas cosas. - Las gentes que tienen miedo a lo maravilloso deben verse continuamente en callejones sin salida, Mister Wolf, página 169 -

Un saludo, Lola.

P.D: Me quedo con esta frase, aunque no estoy muy segura de si me gustaría experimentar sus implicaciones en la vida real.

A quien dices tu secreto, das tu libertad, nunca lo olvides, Sara. Página 151.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

LA FRASE DEL DÍA

Recordó que su padre le había dicho que cuando caían los ángeles, caían angustiados, porque habían visto en su día el rostro de Dios y jamás volverían a verlo.

Página 69. Cazadores de sombras. Ciudad de los ángeles caídos. Cassandra Clare.


Supongo que es una frase que explica a la perfección la angustia que uno puede llegar a sentir sabeedor de que su amor es imposible o de que nunca volverá a ver al amor de su vida, o no debería porque su amor es cósmicamente erróneo.